Leer The Multiversity se siente como entrar a una conversación donde todos se conocen… menos tú.
Y nadie se detiene a explicarte nada…

Ni si quiera sé si esta imagen es de ese comic, pff!
La idea es interesante: múltiples tierras, distintas versiones de héroes, una amenaza que conecta todo.
En papel, suena increíble.
En la práctica… es otra historia.
Porque el cómic no solo espera que entiendas lo que está pasando. Espera que conozcas a los personajes.
Que captes referencias. Que estés familiarizado con versiones que probablemente nunca has leído.
Y ahí es donde empieza el problema.
No es que sea malo.
Es que es excesivo.
Hay momentos donde sientes que te estás perdiendo algo importante… porque probablemente sí.
Personajes que aparecen como si fueran obvios.
Decisiones que tienen peso… pero no sabes por qué.
Conceptos que suenan grandes, pero no terminan de aterrizar.
Y claro, puedes decir: “es que tienes que saber más de DC”.
Pero ese es justo el punto.
Un buen cómic puede ser profundo sin volverse inaccesible.
Puede tener capas sin cerrarle la puerta a quien no lo sabe todo.
The Multiversity no siempre logra eso.

A veces se siente más como un homenaje a sí mismo que como una historia que quiere ser entendida.
Y sí, hay gente que lo ama por eso.
Pero si necesitas un mapa, contexto previo y probablemente una wiki abierta para seguir el ritmo…
algo ahí no está funcionando del todo.
No es que el cómic sea demasiado complejo.
Es que no hace mucho por encontrarte a la mitad del camino.


No responses yet